El otoño es un tiempo que invita a la reflexión y al balance. Es un tiempo donde empieza la fuerza de introspección y las ganas de estar dentro de uno mismo, de buscar en el interior y de recolectar las experiencias y el crecimiento vivido.

Vivimos en unos momentos, tanto a nivel personal como global, de grandes cambios y parece que vamos todos como locos en un tren de alta velocidad que no nos permite parar y ver las posibilidades que este “cambio” nos trae.

No cabe duda de que la situación económica a nivel mundial nos afecta a todos; las estructuras económicas en las que confíabamos se han tambaleado y así nos encontramos perdidos y sin tener donde agarrarnos.

¿Podría ser que esta época fuese un tiempo de bendición para replantearnos la forma en la que vivimos? ¿Para poder bajarnos del tren “colectivo” y pararnos a mirar de otra manera y desde ahí despertar a nuevas posibilidades?

¿Qué puedes hacer?

Puedes perder el tiempo quejándote y culpando a otros, al mundo o a dios de tus dificultades y de cómo está el mundo. O puedes tomar tu poder, soltar el mundo exterior (aunque solo sea por un momento) y profundizar individualmente en descubrir cuál es la calidad de conciencia en la que te mueves y en cómo salir del miedo y la escasez hacia el amor y la abundancia.

Profundizar en ti, te ayudara a liberarte del tren de alta velocidad o conciencia colectiva de escasez, de esfuerzo, miedo o culpa que te lleva sin descanso a mas pesadumbre y sufrimiento. Parar y salir de esta situación te abre la oportunidad de conectar con la Fuente de la Abundancia , y Felicidad que ya esta y siempre ha estado dentro de ti pero que no has visto por estar ensimismad@ con el mundo exterior.

“Parar” te permitirá poder elegir la calidad de pensamientos o preguntas que apoyen tus deseos más profundos.

Estos tiempos de cambio están aquí para tu “despertar” y para que finalmente encuentres la felicidad profunda que tanto buscas.

¿Por qué “parar, mirar hacia dentro” y descubrirte en profundidad te puede ayudar a disfrutar de este otoño?

¡Feliz Otoño!